6 de noviembre: día del trabajador y la trabajadora bancaria

Este día del bancario nos encuentra en una situación difícil, como a todos los trabajadores. La pandemia y la crisis económica nos golpean fuerte, pero sabemos que somos expertos en campear las tormentas si estamos organizados y en unidad. Hoy debemos enfrentarnos a algunos temas importantes que tienen que ver con nuestra salud, el salario y las condiciones laborales.

Salud

Muchos compañeros y compañeras están en la primera línea de batalla, atendiendo al público y muchos bancos no cumplen los protocolos poniendo en peligro la salud de los trabajadores y trabajadoras. Así también, a lo largo y ancho del país, con el ataque del virus comienza a faltar personal y están convocando a las sucursales a personas que -por la edad o enfermedad que padecen- son de riesgo.

A otros tantos los han destinado a realizar teletrabajo. Muchos de estos, por su tarea, no tienen ninguna preparación previa para la venta de productos, por lo cual se les somete a una gran presión psicológica. Ni hablar de los muchos a los que no les dan los elementos necesarios para trabajar en condiciones adecuadas -como las sillas ergonómicas- y terminan afectados de la espalda o columna.

Salario y condiciones laborales

En este punto es importante que todos y todas asumamos el compromiso con los miles de compañeros tercerizados, que realizan el trabajo de un empleado bancario y que no gozan del reconocimiento como tal. Esto significa que por el mismo trabajo cobran mucho menos y no perciben los beneficios que tenemos quienes pertenecemos al gremio. Una tremenda injusticia.

Otro tema a remarcar es que el aumento salarial que se ha firmado es en cuotas y uno de los más bajos que han acordado los gremios en las paritarias de este año. Esto se da en uno de los sectores -el financiero- que sigue acumulando ganancias extraordinarias y en el marco de un aumento constante del costo de vida. Es alarmante la caída de nuestro salario.

Algo importante a tener en cuenta de lo que nos sucede es que en nuestro gremio ya casi no existe la Carrera Bancaria y que, por lo contrario, hay muchos casos donde se rebajan los coeficientes que figuran en el convenio 18/75.

Estos son sólo algunos puntos que demuestran la situación difícil que vivimos. Pero en esta fecha tan importante necesitamos acudir a la memoria para saber dónde apoyarnos y mantenernos firmes a la hora de exigir por nuestros derechos.

Nuestro legado

En este sentido, siempre es valioso recorrer las grandes luchas de nuestra historia y, sin duda, la más heroica es la gran huelga del año 1958.

El 28 de enero de 1958, en los finales de la dictadura de Aramburu, los bancarios lanzaron un paro por tiempo indeterminado que duró 52 días. La huelga transcurrió entre movilizaciones como la del 26 de febrero, con 10.000 bancarios y bancarias que ocuparon el centro financiero y una dura represión. El gobierno militar detuvo a 8000 compañeros y unidades de la Infantería de Marina y de la Policía se ubicaron en las instituciones financieras. Sin embargo la medida hizo que la huelga se extendiera. La bronca y solidaridad eran generalizadas.

Los trabajadores reclamaban cuatro puntos: reincorporación de todos los cesantes, libertad para todos los detenidos, aumento salarial, levantamiento de la movilización militar. El 16 de marzo todos los puntos fueron aceptados.

Hacernos cargo de nuestra realidad

Por supuesto que existen muchos otros combates importantes que libramos junto al resto de la clase trabajadora de nuestro país y es esencial refrescarlo en la memoria porque esos son nuestros genes y a ellos debemos acudir cuando la tormenta nos amenaza.

Este es nuestro legado para pararnos hoy. Para exigir que se cumpla con el Protocolo de protección de Covid 19 y se concreten los Comités Mixto de Salud e Higiene en cada banco; para pelear porque todos los que realizan tareas de bancarios sean reconocidos y reconocidas como tales; para que el teletrabajo se realice en condiciones dignas, con todos los derechos y que sea temporario y voluntario. Por la Carrera Bancaria y por el salario que nos merecemos.

Por una nueva Ley de Entidades financieras que suplante a la actual, impuesta por la dictadura militar, que ponga a las Entidades Financieras al servicio de los intereses de nuestro pueblo.

Resolver esta situación a nuestro favor para vivir mejor es compromiso de todos. En este Día del Bancario desde SITEBA asumimos este compromiso, dispuestos a aportar todo nuestro esfuerzo por la unidad y la organización de los trabajadores y trabajadoras del Sistema Financiero. Siempre apostando a la construcción de más democracia sindical y más participación consciente.

“VICENTIN”, el fraude latente

Luego de algunas semanas de mantener reuniones con diferentes sectores y personas -incluidas el Gobernador de Santa Fe Omar Perotti y el presidente Alberto Fernández-, el lunes 9 del corriente en horas de la tarde, se informó a la ciudadanía mediante una conferencia de prensa la decisión de intervenir al grupo cerealero “VICENTIN” mediante un DNU.

A tal efecto, remitirá al Congreso un proyecto de ley de expropiación de la firma, que será declarada de utilidad pública.

Dicha cerealera, endeudada y en concurso preventivo de acreedores, corría el riesgo de quebrar o de quedar en manos de una multinacional monopólica. Esta imperiosa medida permitirá -entre otras cosas- la continuidad de la empresa, le dará la tranquilidad necesaria a sus más de 2.000 trabajadoras y trabajadores y garantizará a unos 3.000 productores la posibilidad de seguir vendiéndole su producción.

ESTE ES UN PASO FUNDAMENTAL HACIA LA SOBERANIA ALIMENTARIA.

Esto le permitirá al Estado contar con una empresa testigo en el mercado de cereales y consolidar una planificación estratégica, no sólo del mercado de cereales sino también del mercado de cambios. Esta poderosa exportadora de cereales y derivados de un mercado fuertemente concentrado, es una de las fuentes generadoras de divisas genuinas más importantes en el país.

El insólito permiso que el gobierno de “Cambiemos” le dio (y todavía sigue vigente) a las exportadoras para liquidar las ventas al exterior cuando se le den las ganas, provoca en el país una fuerte insuficiencia de divisas. Esto les permite especular con el alza del dólar, generando devaluaciones que llevan a que el pueblo tenga que soportar altos índices de inflación.

POR ESO EL ESTADO HA DECIDIDO OCUPAR EL LUGAR QUE LE CORRESPONDE, PARA DEFENDER EL INTERES SOCIAL.

Como integrantes de SITEBA, apoyamos enfáticamente la medida tomada por el Gobierno, ya que siempre estaremos de acuerdo en apoyar todas las políticas -sean del partido que fueren- que apunten hacia una legítima JUSTICIA SOCIAL.

Además queremos enviar todo nuestro respaldo y todo nuestro apoyo a las trabajadoras y los trabajadores aceiteros, que, por medio de su Sindicato, reclamarán al Gobierno una silla en el Directorio de la nueva “VICENTIN”.

Esto nos recuerda que hubo un tiempo en que en algunas de las instituciones bancarias públicas (y en algunas privadas también) existía el puesto de Director Gremial. El último antecedente que conocemos es muy reciente: se dio en diciembre pasado en el Banco de Tierra del Fuego (BTF), donde un trabajador y una trabajadora del mismo fueron elegidos como Director Titular y Directora Suplente en representación del personal. Una muestra de Democracia Sindical y de poner en práctica lo que dice nuestra Constitución Nacional en su artículo 14 bis: “… participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección”.

También queremos aclarar que desde SITEBA no sólo apoyamos, sino que venimos discutiendo y participando de las propuestas de nuestro compañero Claudio Lozano -actual Director de Banco Nación- tanto en el proceso de investigación como de intervención de “VICENTIN”. Hay que determinar la responsabilidad del anterior Directorio, como también de funcionarixs y delegadxs que todavía continúan en sus funciones y que posibilitaron la concreción de esta descomunal estafa.

No alcanza con denunciar. Hay que sancionar a quienes por acción u omisión -reflejado en este último caso por el silencio cómplice-, permitieron que se pueda llevar a cabo este grave perjuicio para el Banco Nación, y por ende para el país.

Compañeras y compañeros, en cada oportunidad que se presente en la cual avancemos hacia la participación libre y democrática de las trabajadoras y los trabajadores en aras de la JUSTICIA SOCIAL, nosotros como SITEBA siempre estaremos presentes.

SEGUIMOS RECLAMANDO LA INMEDIATA REFORMA DE LA LEY DE ENTIDADES FINANCIERAS, LA URGENTE NACIONALIZACION DE LOS DEPOSITOS BANCARIOS Y DEL COMERCIO EXTERIOR, Y LA INSUSTITUIBLE PARTICIPACION DE LAS TRABAJADORAS Y LOS TRABAJADORES EN LA TOMA DE DECISIONES.