QUE EL SISTEMA FINANCIERO RESCATE A SUS TRABAJADORES ENDEUDADOS

En las últimas semanas, se ha instalado en la agenda pública la problemática del creciente endeudamiento y morosidad de las familias en nuestro país, situación de la que no están exentos los trabajadores y trabajadoras bancarias. Las altas tasas de interés y los salarios planchados en un contexto de inflación creciente y aumentos en los servicios obliga a las familias a reorganizar sus prioridades, posponiendo pagos de créditos personales y tarjetas e incluso financiar gastos básicos, agravando aún más la situación.

De acuerdo a un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, la morosidad en el crédito al consumo casi que se quintuplicó, pasando del 2,5% al 12,1% y superando los niveles de la cuarentena por Covid19 donde miles de familias perdieron sus fuentes de ingresos. En igual sentido, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) relevó que la proporción de préstamos en situación irregular para personas saltó del 2,94% en febrero de 2025 al 11,2% en el mismo mes de 2026. En el caso de los préstamos personales, la morosidad escaló al 13,8%, mientras que en las tarjetas de crédito subió al 11,6%.

Ante este escenario, la Conducción de SITEBA solicitó reuniones a distintas entidades bancarias con el fin de discutir diversas propuestas que permitan alivianar esta crisis financiera para los trabajadores del rubro y poder re-dirigir nuevamente los ingresos a satisfacer las demandas de consumo familiares, en el marco de un ajuste cada vez más feroz por parte del gobierno libertario de Javier Milei.

Cabe mencionar que existen diversos proyectos de ley en el Congreso para abordar el desendeudamiento familiar. Algunos plantean declarar la emergencia en materia crediticia para implementar medidas que permitan reestructurar las deudas vigentes sin comprometer la subsistencia de las familias. Otros, por ejemplo, impulsan la condonación de diferentes porcentajes de los intereses punitorios, recargos y otros accesorios derivados de la mora en créditos personales y tarjetas de créditos en base al ingreso mensual familiar, con refinanciación en hasta 36 meses del remanente no condonado.

Tras años de ganancias siderales en base al ahorro argentino, la especulación financiera y el empeoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores bancarios -como ejemplo, basta recordar que sólo en el 1º semestre de 2020, los bancos ganaron lo mismo que entre 2015 y 2017-, es momento de discutir la distribución de la riqueza y que el sistema financiero rescate con créditos a tasa cero a sus trabajadores y trabajadoras que se encuentran endeudados.

En un momento de crisis como el actual, desde SITEBA consideramos que esto debería ser el primer paso de una política que reoriente los recursos disponibles hacia el consumo interno motorizando la actividad económica y el empleo, antes que terminen engordando las cuentas en el exterior de un puñado de especuladores.

¡ABAJO EL DECRETAZO DE MILEI Y MACRI!

Con sólo conocer las 30 medidas difundidas anoche por cadena nacional se entiende que el Gobierno de Milei y Macri está pisoteando la Constitución Nacional para eliminar nuestros derechos y garantías. Por eso, desde SITEBA repudiamos enérgicamente el DNU publicado ayer y nos definimos en estado de alerta y movilización porque no vamos a permitir semejante atropello a nuestro pueblo.

En una burla a los caídos el 20 de diciembre de 2001 bajo el Argentinazo que volteó el neoliberalismo de Menem y la Alianza, Milei eligió la misma fecha para difundir un brutal avasallamiento de la Constitución Nacional y el Congreso que nos retrotrae a lo peor de aquella época.

Con un decreto de necesidad y urgencia -que no es necesario ni urgente- estructurado por un nefasto responsable del 2001 como Federico Sturzenegger, Milei pretende asumir potestades legislativas que no le corresponden y concentrar la suma del poder público para imponer una reestructuración de las relaciones sociales y productivas de nuestro país que destruirá el tejido social.

Entre sus medidas, Milei abre la puerta a la privatización y venta de todas las empresas públicas -nuestros bancos también-, así como a la pérdida de soberanía llamando a los capitales extranjeros para que compren nuestras tierras. Por otro lado, establece como norma la precarización laboral. Si muchos trabajadores no podían ejercer sus derechos por culpa de la precarización patronal, hoy directamente le borró esos derechos a más de la mitad de la fuerza laboral que aún los tenía. Nivela para abajo, favoreciendo a las patronales para que puedan imponer sus condiciones libremente.

Estamos ante la rifa de la Argentina y es justamente la casta la que vende los números. Esta batería de políticas nos quitará derechos, soberanía, patrimonio, destruirá la producción nacional y empeorará sin lugar a dudas nuestra calidad de vida.

Como trabajadores bancarios, realizaremos asambleas y estaremos en las calles defendiendo la banca pública, el ahorro y reivindicando el rol que el sistema financiero debe asumir en pos de potenciar el desarrollo económico argentino y atender las necesidades de nuestro pueblo. ¡Unidad en la lucha, a colmar las calles contra esta banda de anti-patrias que viene por todo!

CRÓNICA DE UNA DOLARIZACIÓN ANUNCIADA

El gobierno de Milei busca la hiperinflación. A pesar de que dicen querer contener la inflación y evitar una híper, las medidas tomadas apuntan directamente a reventar la economía.

Es sabido que una devaluación de más del 100% destruye la capacidad adquisitiva de la clase media y los sectores populares, lo cual es aún más trágico en un país con un 45% de pobreza. Si a eso se le suman el aumento en los combustibles y las promesas de eliminar subsidios al transporte y a diversos servicios, el aumento de la inflación y la pobreza estará garantizado. El mismo Gobierno espera valores inflacionarios en torno al 20% para enero y diversos sectores ya están hablando de un 1% diario.

Despidos, aumento del costo de vida y congelamiento del consumo es una receta que sólo produce inflación e incertidumbre económica, lo cual siempre dispara la especulación en los precios, en un desesperado intento de los patrones por asegurar niveles de ganancia.

Los sectores al frente del Gobierno pretenden que entremos en la discusión de los aumentos de emergencia y la apertura de paritarias libres de manera urgente ¿Cómo podríamos discutir paritarias en este contexto, sin caer en una espiral de aumentos salariales y los consiguientes aumentos de precios? Peor aún, ¿cómo harían las Pymes para pagar sueldos acordes al creciente costo de vida, si el Gobierno busca desincentivar la producción y fomenta la importación? En nuestra lucha por sobrevivir, el riesgo de terminar hundiéndonos colectivamente es cada vez más grande.

Para colmo, la amenaza de reinstalar el Impuesto a las Ganancias implica un nuevo golpe al bolsillo de los trabajadores y trabajadoras bancarias, derribando una conquista que costó muchos años de lucha. Mientras tanto, no hay ninguna medida del Gobierno que toque las ganancias reales, que son las que tienen los bancos.

Así, Milei y Macri buscan disparar la inflación mensual, pulverizando nuestro poder adquisitivo, abaratando el costo de nuestra mano de obra y principalmente, licuando el valor de la moneda para llevarnos a una hiperinflación como la de fines de los años ochenta. Con un peso argentino simbólico, el camino para una dolarización “obligatoria” como la concretada por Cavallo estaría ya marcado. Lo peor de todo es que esta receta ya se aplicó en nuestro país y sus efectos -que aún sufrimos- son bien conocidos por todos.

Entonces se vuelve urgente mantener los subsidios, reorientándolos en base a la capacidad adquisitiva y patrimonial de las personas. Al mismo tiempo, el ajuste fiscal debe caer sobre los sectores económicos concentrados: los especuladores del agro, el sistema financiero, las mineras y petroleras, entre otros. Es mentira que no hay plata. Los recursos están, sólo que los acumulan los mismos que vienen ganando hace años y que hoy festejan todas las medidas de Milei y la casta.

Desde SITEBA estamos convencidos de que es momento de unificar las luchas y los debates, por eso llamamos al sindicato mayoritario a realizar asambleas conjuntas y plenarios de Delegados en todos los bancos para concientizar a los compañeros y compañeras sobre los graves riesgos a los que nos enfrentamos y poder construir unidad en el marco de las luchas que se avecinan.

EL SALARIO NO ES GANANCIA

Luego de años protagonizando la lucha y reivindicando que el salario no es ganancia, desde SITEBA saludamos la media sanción en Diputados del proyecto de ley que elimina desde 2024 la 4ta categoría del Impuesto a las Ganancias aliviando el bolsillo de cientos de miles de trabajadores y trabajadoras. Ahora sólo resta que el Senado de la Nación ratifique este rumbo y se termine definitivamente con esta injusta carga impositiva.

A su vez, adherimos a la creación del nuevo impuesto que grava los haberes superiores a los 15 salarios mínimos, vital y móvil (SMVM) mensuales con una alícuota progresiva sobre el excedente que va del 27% al 35% actualizable semestralmente, lo cual afectaría exclusivamente a los puestos dirigenciales y CEOs de las grandes empresas.

Condenamos el voto negativo de Juntos por el Cambio al proyecto así como las posturas que adelantaron su rechazo en el Senado. Amparándose en el costo fiscal y la pérdida de recursos para las provincias, lo único que hacen es confirmar que el Estado viene sosteniéndose sobre las espaldas de la clase trabajadora mientras los sectores económicos concentrados acumulan ganancias año tras año, sin que se les toque un centavo. El mismo espacio político que se opuso al Impuesto a las Grandes Fortunas establecido en el marco de la cuarentena por Covid, ahora rechaza la eliminación de la 4ta categoría del Impuesto a las Ganancias -a pesar de haber sido una de sus consignas de campaña en 2015-, dejando bien en claro a qué sectores representan y defienden.

De aprobarse también en el Senado, esta medida implicaría un incremento en los ingresos para alrededor de 800.000 trabajadores y trabajadoras, los cuales pueden volcarse al consumo y repercutir positivamente en la producción y la recaudación tributaria no sólo nacional, sino también provincial y municipal. En definitiva, si la derecha realmente tuviese interés por debatir la estructura fiscal y el déficit del Estado, deberíamos comenzar poniendo el foco en el saqueo diario de nuestras riquezas y ahorros que llevan adelante un puñado de grandes empresas y el sistema financiero. Es innegable que en los últimos años han concentrado cada vez más poder económico mientras precarizan trabajadores, evaden impuestos y fugan millones de dólares año tras año. Quienes trabajamos en el sistema bancario podemos dar fe de ello.

No nos cansaremos de decirlo: el salario no es ganancia, ganancias obtienen los patrones a costa de nuestro trabajo. Esperamos que los senadores y senadoras estén a la altura de las circunstancias y aprueben finalmente este proyecto.

EL TIEMPO SE ESTÁ COMIENDO TODOS LOS AUMENTOS

El sector financiero es de los principales ganadores de este modelo económico. Año tras año llenan sus bolsillos a costa de la usura a nuestro pueblo y la timba financiera que avala el Gobierno nacional.

Sin embargo, para nuestros salarios siempre hay migajas que las reparten a cuentagotas y se las va comiendo el monstruo de la inflación mensual. En vez de recomponer nuestro poder adquisitivo con porcentajes serios, los licúan mes a mes y nunca vemos el impacto en nuestro bolsillo.

La Bancaria se llena la boca con discursos y cifras simbólicas. De nada sirve un 30% de “aumento” si después se divide en varios meses, porque la inflación se lo come literalmente. Entonces, ¿a quién beneficia estos acuerdos paritarios? El pacto burocracia-patronal es muy obvio y lamentable.

Necesitamos urgentemente una paritaria en beneficio de los trabajadores y trabajadoras bancarias, que recomponga nuestro salario de verdad.