BANCO ICBC: FRENEMOS LOS DESPIDOS Y LA PRECARIZACIÓN

El martes pasado el SITEBA se movilizó a las puertas del Banco ICBC en el microcentro porteño, para exigir el inmediato fin a la política de despidos masivos que está implementando dicha entidad en todo el país, en un contexto de creciente precarización laboral a sus trabajadores y trabajadoras. Entre los despedidos se encuentra Marcelo Villagómez, miembro de la Conducción de nuestro sindicato con tutela gremial, confirmando así que esta ofensiva del ICBC no es sólo contra sus trabajadores sino contra el marco legal vigente.

Algunos meses atrás en una Convención de Gerentes, las autoridades del ICBC informaron sobre un proceso de transformación edilicia de muchas de sus sucursales para convertirlas en Sucursales “Smart” -inteligentes-, el cual se acompañaría con la reducción de 300 trabajadores y trabajadoras bancarias. El objetivo de todo esto sería disponer de establecimientos de trabajo remodelados para el funcionamiento con dotaciones de personal más reducidas pero polifuncionales y orientadas principalmente a la actividad comercial. Por ejemplo, los oficiales dejarían de tener boxes y escritorios, para desenvolverse en el lobby de cada sucursal a la espera de captar nuevas ventas.

Claramente, se trata de una nueva estrategia del Banco para maximizar sus ganancias, en base a la reducción de personal y la mayor sobrecarga de actividades de quienes continúen trabajando. Sin embargo, es fundamental dejar en claro que nada de esto podría llevarse adelante sin la complicidad del sindicato mayoritario, La Bancaria. Ante diversas consultas, varios compañeros despedidos afirman haber recibido respuestas como “no hay nada para hacer” o “el banco tiene derecho a despedir”.

Pepe Peralta, Secretario General de SITEBA, afirmaba en las puertas del ICBC que “estamos hablando del 10% del personal en esta primera etapa, pero no sabemos dónde van a concluir. Por eso exigimos retrotraer la situación de todos los despidos”. Y en relación a la libertad de acción que parecería tener el Banco, recordaba que “no es casual la inacción del sindicato mayoritario, ya que integra el Pacto patronal-síndico-Estatal para garantizar el ajuste en el rubro bancario, implicando una peor atención a los usuarios y más ganancias para los bancos”.

Cabe mencionar que en el rubro financiero se han perdido alrededor de 6000 puestos de trabajo, entre enero de 2020 y la actualidad. El Pacto patronal-síndico-estatal es un hecho. Con la acción del martes pasado, el SITEBA inició una serie de acciones públicas para visibilizar y enfrentar la ola de despidos en el ICBC, pero también para organizar a quienes ya han sido afectados, con el objetivo de buscar su reinstalación.

ANTE LOS DESPIDOS Y LA PRECARIZACIÓN: ¡ORGANIZACIÓN Y LUCHA!

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN EL GREMIO BANCARIO?

El contexto socio-económico nos aleja cada vez más de satisfacer las necesidades de los trabajadores y trabajadoras bancarias. Las paritarias han quedado totalmente desactualizadas casi al mismo momento de firmarlas, mientras la inflación aumenta sin ningún control por parte del gobierno. 

Mientras tanto, en el gremio bancario nos encontramos con patronales públicas y privadas que están ejecutando despidos disfrazados con distintas metodologías, en algunos casos anunciados abiertamente y en otros tratando de disimularlos. Tal es el caso del Banco ICBC, que a viva voz anuncia el achique de más de trescientos compañeros y compañeras, convocándolos a las oficinas de Personal y -más allá de aceptar o no la desvinculación- dándolos de baja en todos los sistemas ante escribano público, echándolos sin posibilidad de defensa alguna. 

Similar metodología utilizan en el Banco de Córdoba y en muchos otros bancos del sistema financiero, como el ex Banco de Desarrollo de Jujuy. En otros, como el caso del Ciudad, el Banco de Tucumán o el Banco Nación, generan las condiciones perversas de incompatibilidad laboral -presencialidad o cambios de funciones innecesarios y obligatorios- para forzar a muchos compañeros y compañeras a tener que renunciar, en especial a los de Sistemas. 

Estos despidos encubiertos generan una sobrecarga laboral en la mayoría de los sectores, sobre todo en las sucursales y oficinas de Atención al Público. Esta sobrecarga, sumada a la no conformación de los Comités Mixtos de Seguridad e Higiene, agravan los cuadros de estrés que ya sufren los trabajadores y trabajadoras, repercutiendo en su salud psicofísica.

¿QUÉ HACE EL SINDICATO MAYORITARIO?

Además de acordar con las patronales para que SITEBA no pueda realizar actividades sindicales que corresponden por ley como Elecciones de Delegados, no mucho más. No hacen nada ante los despidos, la inexistencia de los Comités Mixtos de Seguridad e Higiene, la pérdida del poder adquisitivo, las tercerizaciones y diversas formas de precarización laboral, el deterioro de la salud de los y las bancarias. 

Miran para el costado mientras permiten que los bancos sigan acumulando renta extraordinaria -fugándosela en muchos casos-, en vez de luchar por mejorar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores que dicen representar. 

Esta situación no es casual. Hace años que desde SITEBA venimos denunciando un Acuerdo Patronal-síndico-estatal, que se verifica con cada inacción, silencio y complicidad de sus Comisiones Gremiales Internas en cada uno de los bancos.

Este Acuerdo y complicidad ha llegado al punto extremo de guardar silencio ante las persecuciones que las patronales llevan adelante contra los compañeros, como en el caso de Marcelo Villagomez, Vocal Titular de SITEBA, que está siendo echado del Banco ICBC a pesar de sus fueros gremiales. De la misma manera que Cisneros persigue compañeros en Tucumán o pide la desvinculación de Claudio Lozano como Director del Banco Nación, por sus denuncias contra las estafas de Vicentín (que involucran a funcionaros y dirigentes gremiales de La Bancaria) o simplemente por ser de la CTA. 

El gremio mayoritario es fiel a su estilo: solidario con los negocios y con los aprietes y despidos a los trabajadores que luchan.

¿QUÉ PODEMOS HACER LOS BANCARIOS Y BANCARIAS?

Juntarnos, hablar, discutir, comentar las realidades de cada banco, organizarnos.

Cuando decidimos inscribir el sindicato SITEBA-CTA, sabíamos que no iba a ser fácil ni cómodo. En esas condiciones, estamos defendiendo los derechos y la voluntad de nuestro compañero Marcelo Villagomez y exigiendo que el Banco ICBC garantice su continuidad laboral. 

SITEBA es una herramienta democrática y participativa de los trabajadores y trabajadoras. No te dejes convencer, no estás solo o sola, somos muchos con ganas de expresarnos y luchar para mejorar nuestra calidad de vida. SITEBA es la herramienta para lograrlo, la decisión es tuya. Defendé tus derechos. Conquistemos nuevos.

Más precarización e incertidumbre en el ex Banco de Desarrollo de Jujuy

Luego de la disolución del Banco de Desarrollo de Jujuy, impulsada por el gobernador Gerardo Morales para tapar los desfalcos de su cuñado y presidente de dicho Banco, Marcelo Fernández, la situación sigue siendo crítica para el futuro de los trabajadores y trabajadoras de la entidad.

Tras su liquidación y en su reemplazo, el Gobierno provincial creó el Instituto Provincial de Juegos de Azar (Inprojuy) y ofrece a los 130 trabajadores y trabajadoras la posibilidad de continuar en este nuevo ente, pero bajo el Convenio Colectivo Nº 3.161, de los empleados públicos. Esto implica la pérdida de los derechos y beneficios que tenían cuando estaban bajo Convenio Colectivo de la actividad bancaria, siendo su principal efecto una importante reducción salarial del 50% y la pérdida de la cobertura médica que tenían. Aquellos que se resisten a trabajar bajo estas nuevas y desfavorables condiciones, están siendo presionados por las autoridades para aceptar un retiro voluntario que es también una burla: ni siquiera es bajo el Convenio Bancario, sino que implicaría recibir el 60% del sueldo de un empleado público los primeros 3 años y un 50% los años siguientes.

Como si fuera poco, desde la disolución del Banco a fines de agosto se le impide al personal el ingreso a los establecimientos por medio de distintas excusas falsas, todo certificado por escribanía pública. Sin embargo, los trabajadores y trabajadoras continúan luchando por su derechos y hasta hoy siguen asistiendo a la sede del ex Banco, quedándose en la vereda, a la intemperie, cumpliendo el horario laboral. Cabe mencionar que las condiciones climáticas de la capital jujeña son hostiles y hay empleados con enfermedades derivadas de esta situación, por el estrés acumulado fruto de la incertidumbre sobre su futuro laboral.

La trabajadora del ex Banco de Desarrollo, Fabiana Gaitán, comentó: “seguimos en protesta, estamos en nuestro lugar de trabajo cumpliendo el horario porque no nos dejan ingresar, estamos en la calle y así vamos a continuar hasta que se resuelva la situación. No estamos dispuestos a perder el Convenio bancario porque es un derecho adquirido. Es más, cuando se inauguró el Banco de Desarrollo, el mismo gobernador firmó y dijo que pasábamos con todos los derechos adquiridos, antigüedad y todo lo demás, entonces él mismo se está contradiciendo de lo que firmó”.

¿Quiénes ganan en todo eso?
En principio, el gobernador y su círculo de poder ya que así podrían eliminar los rastros de los manejos espurios que hicieron durante años con esta entidad, a costa de los recursos públicos de la provincia. Justamente, se han realizado denuncias por el supuesto retiro de documentación sensible que comprometería a Marcelo Fernández. También hubo irregularidades en Tesorería y en Sistemas, donde la Comisión Liquidadora ha violentado claves y llaves.

El banco Macro también se beneficiaría ya que celebró con el Gobierno provincial un acuerdo hasta el año 2035, en el cual se lo define como el agente financiero de toda la provincia. En este marco, resulta sospechoso el hecho de que varios diputados oficialistas hayan recibido préstamos justo antes de ser liquidado. Por último, un grupo reducido de empresarios que tienen en sus manos el manejo de las máquinas, el control de las cajas y los tragamonedas en todo Jujuy.

Por todo esto, desde SITEBA Jujuy continuamos exigiendo:

  • Que se restablezca la fuente de trabajo del personal, respetando el Convenio Colectivo bancario con todos sus derechos adquiridos.
  • Reactivación y normalización inmediata de todas las actividades del Banco.
  • La designación de un directorio idóneo que cumpla con las normativas del BCRA.

Los tercerizados del Banco de Córdoba son trabajadores bancarios

En el Banco de Córdoba (Bancor) hay muchas trabajadoras y trabajadores contratados que realizan diversas tareas del personal bancario pero no se les reconoce como tal, con lo injusto y perjuicioso que esto significa.

Un ejemplo de esto son los llamados “cajeros volantes”. Cumplen exactamente las mismas funciones que cualquier cajero o cajera pero su empleador no es Bancor, sino la empresa Bacar. Son casi 180 personas quienes no son empleados de la entidad para la cual trabajan y ni siquiera pertenecen al Convenio Colectivo bancario, ya que se encuentran encuadrados en el Convenio Colectivo de Comercio. Esto quiere decir que les corresponden todas las obligaciones inherentes al puesto que ocupan en el banco, pero no gozan de ninguno de los beneficios que tienen los bancarios. Esto no sólo se refiere al sueldo que perciben -sumamente inferior- sino también, por ejemplo, a trabajar con moneda extranjera sin ningún seguro que los cubra por fallo de caja.

Debemos mencionar también que muchas de estas personas cubren puestos fuera de la ciudad de Córdoba, por lo cual cada domingo viajan hacia la localidad que se les haya asignado y permanecen toda la semana en la misma. De esta situación se desprende el desarraigo permanente que viven, en la que se ven afectadas sus vidas tanto en el ámbito familiar como en el laboral, ya que les rotan de sucursal en sucursal de manera permanente. Por otro lado, viajan a lugares muy retirados, debiendo hospedarse en alojamientos precarios, muchos de ellos sin las condiciones mínimas de higiene y salubridad. 

Ocurre también que si el Banco, en una semana determinada, necesita menos cantidad de “cajeros volantes” que los habituales, el número restante de trabajadores queda sin servicio y sin cobrar su sueldo. Esta situación no es nueva y hay trabajadores que la padecen hace muchos años sin que la patronal escuche sus más que justos reclamos.

Por todo esto, denunciamos que el Banco de Córdoba no cumple con

– Las medidas establecidas a raíz de la pandemia de Covid 19, ya que estos trabajadores y trabajadoras viajan de un lugar a otro, cambian continuamente de sucursales y se alojan en lugares de pésimas condiciones sanitarias con el peligro que eso conlleva para contagiarse y expandir el virus.

– La Ley de Contrato de Trabajo, que prevé que “los empleados contratados por empresas eventuales deben gozar de los beneficios del convenio colectivo de la rama de actividad que realizan”.

– La Constitución Nacional, que en su Artículo 14 BIS plantea “Igual remuneración ante igual tarea realizada”.

Desde SITEBA exigimos que el Banco de Córdoba cumpla el protocolo de prevención del Covid 19 y que pase a planta a todos los tercerizados y tercerizadas, siendo reconocidos como trabajadores bancarios con todos los derechos que le asigna el Convenio Colectivo de nuestro gremio. En definitiva, exigimos que cumpla con la ley.

Estamos convencidos que estos atropellos se pueden terminar con unidad y participación. Desde nuestro sindicato te ofrecemos ser parte de una construcción democrática y participativa. Es por eso que te convocamos a sumarte para hacer realidad de este nuevo modelo sindical, donde los derechos de la clase trabajadora estén por delante de todo.

¡Contactanos!
Mario Sesma (11) 3701 1213
Pablo Marrero (11) 6894 1923